miércoles, 3 de julio de 2013

La guerra más impactante: Anexo 1


La historia de un soldado

Yo, un hombre normal, que había pasado toda mi vida siendo protegido por las personas que me rodeaban,  decidí enlistarme a la guerra ya que desde que era un niño ese mismo enemigo amenazaba a personas cercanas a mí, muchas veces a mis padres y familiares. El conflicto existía desde entonces pero por primera vez tuve el coraje y la valentía para querer acabar con ella. Tuve el valor que no todas las personas tienen. Estaba dispuesto a defender mi territorio, mi país, mi tierra, el lugar donde nací  y del que me enamoré. Así que un mes antes del inicio de esta me enlisté en ella.

Mientras el mes corría, las reuniones y entrenamientos hicieron que todos los nuevos reclutas, como yo, aprendieran tácticas y se relacionaran entre sí. Ellos me contaron que el campo de batalla sería una sabana. Un terreno con pros y contras para la batalla. Nunca habría imaginado que en esa guerra conocería al capitán más determinado y de buen corazón.

Él era el capitán de mi pelotón, y aunque no quería admitirlo se echaba de ver que era su primera vez al mando y que estaba muy nervioso. A él ya lo había visto la noche antes preparando las herramientas a usar y me pareció que estaba buscando a alguien. Me llamó mucho la atención; porque de entre todos los capitanes él sobresalía. Un hombre pequeño,  pero con una chispa de determinación en los ojos, no se encuentra en cualquier lado, menos en una guerra.


En mi vida, no se me hubiera ocurrido que alistar mi maleta, mis armas, levantarme tan temprano y estar listo para el envío fuera tan solo el comienzo de tan impactante guerra. Esta experiencia me enseñó la importancia de hacerme responsable de mi realidad y el orgullo de colocar mi mano sobre mi pecho y entonar el himno de mi nación. 

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