jueves, 29 de octubre de 2015

Comunicación e Interculturalidad

Comunicación e Interculturalidad: 
Campus Central y Campus de la Verapaz se reúnen 



   
Fuente: Fuente: Barquín, M., Del Cid, D.,  Martínez, J., Rivadeneira. M., Salvatierra, M. (2015)

El viernes 16 de octubre del 2015, en el campus central la Universidad Rafael Landívar, se llevó a cabo un conversatorio entre estudiantes de la licenciatura en Ciencias de la Comunicación, de campus central, y los del técnico en Trabajo Social, provenientes del campus de la Verapaz. Este tenía como tema central la comunicación e interculturalidad. 

La “ecología del saber” fue la técnica didáctica utilizada y sus organizadores fueron Efraín Bámaca y Freddy Galindo, licenciados y catedráticos universitarios. Según Santamaría (2011), la ecología del saber (o del aprendizaje) es un ambiente de intercambio de conocimientos que posee dinamismo y está en constante evolución; sus características principales son la sencillez, la tolerancia y la informalidad… es decir, se acopla a las necesidades de los estudiantes y avanza a su propio ritmo .



Fotografía por: Eduardo Cordón

Este conversatorio tuvo como preguntas centrales: ¿cuáles son las alternativas para fortalecer la comunicación intercultural en Guatemala? Y ¿cuáles experiencias de investigación estamos desarrollamos para profundizar la comunicación como derecho humano? Para responderlas los estudiantes del técnico en Trabajo Social expusieron el planteamiento del problema y los objetivos de sus investigaciones a realizar en Alta y Baja Verapaz y los de la licenciatura en Ciencias de la Comunicación expusieron los avances de sus investigaciones sobre radios comunitarias en el municipio de Huehuetenango. 

Algunos de los temas discutidos fueron: el papel de la mujer indígena dentro de las radios comunitarias, los medios de comunicación que utilizan los COCODES y su conocimiento de la comunicación como derecho humano y la situación actual de las radios comunitarias. El licenciado Galindo afirmó “las telecomunicaciones en democracia son necesarias” y aunque es deber del Estado hacerlo, no lo hace. Además, continuó, este criminaliza a quienes intentan democratizarla, refiriéndose así a la situación de las radios comunitarias y los medios alternativos en el país. 

Reyna Victoria Choc, estudiante del técnico en Trabajo Social, quien enfocó su investigación en el monolingüismo existente en el ámbito de salud en instituciones tanto públicas como privadas, comenta que la dominación del castellano ante los idiomas regionales, como el q'eqchi', es uno de los factores que más dificulta el acceso a la salud para los pacientes que no conocen castellano y para los empleados de las instituciones que a pesar de laborar para una región específica, no conocen ni manejan su idioma. Reyna agrega que su investigación busca sugerir a estas instituciones la inclusión de personal bilingüe ya que esto, además de respetar el idioma materno como un derecho humano, traería beneficios para la población, al tener la facilidad de comprender las instrucciones del cuidado de salud, así como para la institución, ya que traería más ingresos de las personas que necesitan los tratamientos. 

Fuente: Ingrid Lorenzo

Por otro lado, en el tema de comunicación en el Consejo Comunitario de Desarrollo (COCODE), se mencionaron a los canales “municipales” de televisión. Aquí el licenciado Galindo de nuevo hizo una aclaración, son canales municipales aquellos que pertenecen a la municipalidad y que son manejados por ella; en cambio, los canales de cobertura municipal son aquellos que no maneja la municipalidad, pero que la señal cubre a un municipio específico, en el que la municipalidad puede propagar algún mensaje. 

Como último tema, a cargo de los estudiantes de campus central, se expusieron los avances del monitoreo de radios comunitarias en Huehuetenango. Ingrid Lorenzo, estudiante de Ciencias de la Comunicación, expuso el caso de la radio La Tonequita, en el municipio de San Antonio Huista, Huehuetenango. Esta radio, a pesar de velar por la libertad de expresión y brindar espacios de difusión comunitaria, ha tenido problemas con su municipalidad y a causa de eso sus espacios de denuncia han disminuido. Por otro lado, esta radioemisora posee mucho temor hacia el Ministerio Público ya que han sido amenazados por ellos con cerrar la radio. 

Guatemala es un país pluricultural y multilingüe, sin embargo esto solamente ha significado motivo de discriminación ya que la cultura dominante es la ladina y el idioma dominante es el castellano y esto se demuestra en el manejo de los espacios de comunicación. A causa de esto, el licenciado Galindo concluye que la democratización de los medios de comunicación empieza evaluando la relación entre las políticas de comunicación y los gobiernos locales. Las radios comunitarias, aunque siguen existiendo, son el paradigma del siglo pasado y para este nuevo siglo se debe de hablar de telecomunicaciones en democracia y cuestionar su administración.   Fuente: Ingrid Lorenzo
Fotografía por: Eduardo Cordón





Santamaría, F. (2011). Ecología del aprendizaje. Recuperado de: http://fernandosantamaria.com/blog/tag/ecologia-del-aprendizaje/



miércoles, 17 de julio de 2013

Fotonovela




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Autobiografía

Lo que sé de mi

Trece de mayo, una fecha de muy buenas noticias para la sociedad, para la iglesia y para mis padres.

El trece de mayo de 1888 en Brasil, el emperador Pedro II, mediante la ley Áurea, decreta la abolición de la esclavitud; una excelente noticia para la sociedad de ese entonces. Por otro lado, en Fátima, Portugal en 1717 ocurre la primera aparición de la virgen, que fue proclamada así, la Virgen de Fátima; con un acontecimiento de este calibre, la iglesia católica crece en fieles. Por último, pero no menos importante el trece de mayo de  1995 da comienzo esta historia.

Nací en la ciudad de Guatemala en pleno conflicto armado interno, por suerte solamente hacía falta un año par que se firmaran los acuerdos de paz. Mis papás cuentan que aunque no fui concebida dentro del matrimonio, ellos siempre quisieron tener una familia. Yo en lo personal tengo mis dudas, pero 19 años de casados demuestran lo contrario. A diferencia de mí, mi hermana (casi tres años después) sí fue concebida dentro del matrimonio y creo que por eso tuve, en algún tiempo, rivalidad con ella; por suerte ahora ya somos dos personas civilizadas y podemos convivir en el mismo cuarto.

Gracias a Dios estudio desde que tengo 4 años. Lo curioso de mi educación es que pertenecí a dos “bandos” pero ahora, en la universidad, me he decidido por uno solo. Estudié toda mi primaria en un colegio salesiano (llamado Liceo Salesiano) y me gradué de un colegio jesuita (Liceo Javier). La elección entre ser salesiano y jesuita radica en mi forma de ser. Los salesianos tienen un enfoque hacia los jóvenes por esta razón son más informales, sueltos e incluso creativos; yo no tengo mucho de esas características. En cambio, los jesuitas son más serios, intelectuales  y su objeto de atención es el ser humano en todas sus etapas, no solamente una fase de él; plenamente me identifico con eso. Sea como sea, sirvo a los demás al modo de Jesús y la universidad en la que estudio me apoya en eso.

No cabe duda de que los mejores años de mi vida sucedieron en el Liceo Javier. Recuerdo que allí fue donde aprendí el amor al arte, el amor al servicio y fortalecí mi manera de ser. Fue en esos años cuando me subí por primera vez a un escenario y descubrí que tenía talento para ser actriz. Fue en esos años cuando me alejé de mi casa, de mi burbuja, de mi entorno por primera vez (por un corto tiempo, claro está) con el fin de servir a otro. Fue en esos años cuando me interesé por la filosofía, la literatura, la sociología y me di cuenta de que mi pasión eran las letras y no los números. Gracias a esos cinco años vividos tan esplendorosamente ahora soy lo que soy y hago lo que hago.

La universidad ha significado un cambio muy grande dentro de mi vida. Estudio Ciencias de la Comunicación en la Universidad Rafael Landívar y para mí, es la mejor carrera que pude haber escogido. Ya que desde ella puedo hacer todo lo que a mí me gusta; solo depende del enfoque que yo quiera darle.

Actualmente participo voluntariamente en una ONG a la cual dedico mi vida. En ese lugar me he interesado por la realidad en la que vivo, pero también en la que viven mis compatriotas y he trabajado hombro con hombro con otros voluntarios para mejorar esa realidad y poder así vivir en un mejor país. Un techo para mi país se ha convertido en parte del aire del que vivo y que me hace feliz. Mi amor por la actuación aún sigue latente, pero por razones de tiempo he dejado de practicarlo; recientemente me he estado incluyendo en procesos de actuación dentro del marco audiovisual pero nada reemplaza mi compatibilidad con los escenarios teatrales.


Con el paso del tiempo he descubierto que crecer no es fácil, en realidad, muchas veces es doloroso. Para mí fue doloroso dejar el colegio que tanto había aportado a mi formación como ser humano por tener que ir a la universidad. Pero también he aprendido que crecer nos hace seres mucho más maravillosos, con futuros brillantes, no solo para nosotros sino para hacer crecer a nuestra sociedad.  Ahora, en este primer año de mi vida como adulta (según la Ley), sé lo que quiero lograr en mi vida que es, ser una persona exitosa y de bien que nunca olvide de dónde vino y a dónde va.

miércoles, 3 de julio de 2013

¿Por qué extrema pobreza?


¿Por qué extrema pobreza?

Cuando se piensa en extrema pobreza, las personas que viven por mucho fuera de esta, se imaginan un mundo deplorable, gris, enredado en la tristeza, soledad, suciedad y todo lo feo que se le parezca. Estas personas no se imaginan ni por un solo segundo que el mundo del pobre en plenitud es todo lo contrario.

Tal vez, tú como lector puedas imaginarte cómo sería vivir un día en pobreza; pero alguna vez ¿has vivido la pobreza? No te pregunto si la has visto porque en este nuestro país, gracias a Dios la pobreza está en cada rincón (si nos los has visto, preocúpate). Pero mi verdadera pregunta es ¿sabes qué se siente vivir en pobreza?, mejor aún, ¿en extrema pobreza? Seguramente no la has vivido. Entonces me pregunto: Las personas que no han probado en carne propia la extrema pobreza ¿Por qué le tienen miedo? Si ser extremadamente pobre es uno de los regalos de la vida y Federico Carrasquilla me apoya en eso.

Carrasquilla cuenta en su libro Antropología del pobre que el mundo no debe repartir riqueza, sino pobreza; ya que así todo sería mejor. ¿Por qué él propone esto? Porque vivir de esta manera trae beneficios. Puede que los pobres no tengan mucha idea acerca de la ciencia o la tecnología, pero son ellos lo que saben más sobre la vida y se fijan en lo verdaderamente importante.

¿Alguien alguna vez te han dado un regalo y tú con mucha ilusión lo abres y te das cuenta de que es algo que ya tenías, o peor a aún, algo pasado de moda y te desilusionas? Pues si todos fuéramos pobres esa acción adquiriría mucho más valor. ¿Por qué? Primero porque si un pobre te regala algo, lo hace con todo su corazón; y segundo, tú como receptor no te desilusionarías. Es más, te pondrías doblemente feliz al tener dos cosas iguales y no te importaría si ya pasó de moda o no. Seríamos más agradecidos.

¿Alguna vez has ido en el transporte público (si es que lo utilizas) y has visto a una madre con su bebé en brazos y tú no quieres darle tu lugar porque vas muy cansado? O ¿alguna vez has visto a una persona ciega intentando cruzar la calle y tú pasas rápido a la par de ella porque llevas prisa? Pues si todos fuéramos pobres, eso no sucedería. Porque seríamos más consientes de lo que nos rodea y no dudaríamos en entregarnos para que nuestro entorno y los que viven en él mejoren día con día.


Carrasquilla tiene mucha razón en lo que dice. Si todos fuéramos pobres nos haríamos más conscientes, viviríamos el hoy con todo el corazón y dejaríamos que el fututo fuera todo lo incierto que quiera (porque en realidad eso es), ayudaríamos al planeta ahorrando agua y luz, no maltrataríamos animales en los laboratorios para descubrir vanidades (cómo formulas para lápiz labiales o maquillaje), seríamos más amigos de la naturaleza, más agradecidos, más solidarios…. Por último amigo lector, yo te invito a vivir en pobreza y si puedes, en extrema pobreza. ¿Por qué extrema pobreza? Porque si todos viviéramos en extrema pobreza, todos seríamos ricos.

La guerra más impactante: Capítulo 2


La guerra más impactante:
El pelotón

Llegado el día del comienzo, todo el cuerpo militar se reunió para el envío. Capitanes, generales, tenientes y soldados estaban allí; incluyéndome. Fue un tremendo gusto y un gran orgullo colocar mi mano sobre  mi pecho y entonar el himno que nos enviaba a la batalla.
Durante el trayecto hacia el fuerte de combate yo, uno de los capitanes recién ascendidos, pasé todo el camino planeando estrategias para mi primera batalla al mando. Así como me habían aconsejado mis colegas, decidí que la mejor táctica sería ir despacio, conocer al enemigo, medir su capacidad y no dar ningún paso en falso. Ya decidida mi estrategia me sentía seguro y listo.

Al llegar a nuestro destino, tanto los soldados como víctimas con los que había trabajado dos semanas atrás estaban esperándonos. Estaba muy feliz de verlos y saber que durante esas dos semanas habían podido sobrevivir. Pero hubo algo que me llamó la atención. Mientras mis superiores y los otros soldados convivían me di cuenta que esa mujer, la que era casi tan radiante como el Sol, no estaba en ese lugar. Asumí que ya era muy noche para que saliera de su casa y que prefirió cuidar a su familia.

En la última reunión que se tuvo esa noche alistamos las armas de mano para que a la mañana siguiente todo fuera más sencillo para el ataque. Era una noche fría pero tranquila, muy típica de las sabanas. Mis superiores decidieron que debíamos relajarnos antes de la gran batalla así que para la última reunión solo se discutieron ciertos puntos y nos ordenaron dormir. Yo apenas pude cerrar los ojos de tanto pensar y los únicos dos pensamientos que rotaban en mi cabeza eran: la emoción de tener mi primer pelotón y el miedo de perderlos ante el enemigo.

Afortunadamente la noche pasó rápido y aunque no había dormido bien, la mañana trajo consigo el inicio de lo que podría ser el fin del enemigo. Todos nos levantamos al alba y ordenados por filas tanto soldados como capitanes estábamos listos. Al fin había llegado el momento que tanto había estado esperando… me sentía tan ansiosa pero nerviosa, contenta pero temerosa, con ganas de salir a comerme el campo de batalla pero cuidadosa… por fin iban a entregarme a mi pelotón.

Nunca voy a olvidar esas siete personas que junto a mi hombro trabajaron, lucharon y sudaron sin parar.

Yo fui el tercer capitán en obtener a sus soldados y mientras me los asignaban en mi mente les hice una promesa: no voy a dejar que ninguno fallé en su misión,  pero tampoco yo voy a fallar en la mía dejándolos morir. En realidad, prefería morir  primero.

Para mi sorpresa, mis superiores dieron a cada pelotón y a cada capitán un tiempo para conversar. Yo no tenía idea de que en las guerras esos espacios existieran porque cuando era soldado solamente convivía con mi capitán durante el conflicto. No podía mostrar inseguridad ante mi pelotón (aunque por dentro estuviera más asustada que un gatito lejos de su casa) así que respire un poco de coraje e hice algo que en ninguna guerra había hecho, les hablé con total sinceridad (omitiendo la parte de lo asustada que estaba) y ellos contestaron de la misma manera. En ese momento mi pelotón me dio mi primera lección, en cualquier momento de la vida por más inapropiado que parezca (una guerra por ejemplo) el ser humano no debe de dejar su lado humano de lado.

La guerra más impactante: Anexo 3


La guerra más impactante:
El pelotón y el capitán

Llegado el día del comienzo, todo el cuerpo militar se reunió para el envío. Capitanes, generales, tenientes y soldados estaban allí; incluyéndome. Fue un tremendo gusto y un gran orgullo colocar mi mano sobre  mi pecho y entonar el himno que nos enviaba a la batalla.

Acabado ese momento, los guerreros se dirigieron al transporte y durante el trayecto hacia el fuerte de batalla, los soldados gritaban, jugaban, convivían y disfrutaban lo que podría ser su último momento sin tensiones. Entre toda la alegría podía observarse un alma muy concentrada. Era el capitán. Él estaba muy nervioso y ansioso ya que desde que era tan solo un soldado su sueño era ser ascendido y no estaba dispuesto a fallar en su primera misión. Por esa razón pasó todo el camino imaginando estrategias. Pensó en realizar un trabajo rápido y eficiente pero al final pudo más el trabajo lento y bien ubicado, justo como su personalidad.

Al llegar a nuestro destino, tanto los soldados como víctimas con los que había trabajado dos semanas atrás estaban esperándonos. Estaba muy feliz de verlos y saber que durante esas dos semanas habían podido sobrevivir. Pero hubo algo que me llamó la atención. Mientras mis superiores y los otros soldados convivían me di cuenta que esa mujer, la que era casi tan radiante como el Sol, no estaba en ese lugar. Asumí que ya era muy noche para que saliera de su casa y que prefirió cuidar a su familia.

En la última reunión que se tuvo esa noche alistamos las armas de mano para que a la mañana siguiente todo fuera más sencillo para el ataque. Era una noche fría pero tranquila muy típica de las sabanas. Mis superiores decidieron que debíamos relajarnos antes de la gran batalla así que para la última reunión solo se discutieron ciertos puntos y nos ordenaron dormir. Yo apenas pude cerrar los ojos de tanto pensar y los únicos dos pensamientos que rotaban en mi cabeza eran: la emoción de tener mi primer pelotón y el miedo de perderlos ante el enemigo.

Afortunadamente la noche pasó rápido. A la mañana siguiente llegó el momento que el capitán había esperado tanto. Por fin iban a entregarle a su pelotón.
Su ansiedad era extrema pero fue apaciguada prontamente ya que fue el tercer capitán en recibir a su pelotón. En ese instante su corazón saltó de rebozo y aunque sentía que se le iba a salir, les habló a sus soldados como si los conociera desde hace tiempo. Les abrió su corazón y les prometió que a ninguno de los siete iba a dejarlos morir. Antes de eso, prefería morir él primero.

Uno de los soldados observó mucho al que en ese momento se había convertido en su capitán. Lo analizó y dedujo que era su primera vez al mando ya que se notaba lo nervioso que estaba. También recordó que lo había visto la noche antes preparando las herramientas que iba a usar y que le pareció que estaba buscando a alguien. El soldado escuchó hablar atentamente al capitán y entre sus pensamientos observó una extraña pero diferente chispa. Era la chispa de la determinación y le sorprendió mucho  porque no creyó encontrar tal sentimiento en una guerra.


En ese momento tanto el capitán como ese soldado recibieron la primera de tantas lecciones que deja una guerra. Aprendieron que en cualquier momento de la vida por más inapropiado que parezca (una guerra por ejemplo) el ser humano no debe de dejar su lado humano de lado. La conexión que se vivió desde ese momento entre compañeros de batalla los acompañó hasta el final del conflicto. 

La guerra más impactante: Anexo 2


Los pasos para la guerra

Primero sucedió el envío. Allí tanto soldados como capitanes, tenientes y generales se reunieron, escucharon un pequeño discurso y se despidieron de sus respectivas familias. El nuevo capitán llegó solo, concentrado, como si todo de lo que tendría que haberse despedido ya lo hubiera hecho, muy serio pero decidido. En la plaza donde todos los participantes de la batalla estaban reunidos podía olerse el orgullo y la valentía. Este olor fue mucho más intenso en el momento en que todos los guerreros unieron sus voces para el himno.

 Luego, acabado ese momento, los guerreros se dirigieron al transporte y durante el trayecto hacia el fuerte de batalla, los soldados gritaban, jugaban, convivían y disfrutaban lo que podría ser su último momento sin tensiones. Entre toda la alegría podía observarse un alma muy concentrada. Era el capitán. Él estaba muy nervioso y ansioso ya que desde que era tan solo un soldado su sueño era ser ascendido y no estaba dispuesto a fallar en su primera misión. Por esa razón pasó todo el camino imaginando estrategias. Pensó en realizar un trabajo rápido y eficiente pero al final pudo más el trabajo lento y bien ubicado, justo como su personalidad.
Al llegar al fuerte acató todas las órdenes dadas. Desde mantener la herramienta lista hasta acostarse temprano y prepararse para el combate.  Aunque esta última fue la más difícil de cumplir porque su ansiedad era tanta que apenas pudo cerrar los ojos.

Por último, a la mañana siguiente llegó el momento que el capitán había esperado tanto. Por fin iban a entregarle a su pelotón.

Su ansiedad era extrema pero fue apaciguada prontamente ya que fue el tercer capitán en recibir a su pelotón. En ese instante su corazón saltó de rebozo y aunque sentía que se le iba a salir, les habló a sus soldados como si los conociera desde hace tiempo. Les abrió su corazón y les prometió que a ninguno de los siete iba a dejarlos morir. Antes de eso, prefería morir él primero. Tanto soldados como capitán tuvieron una conexión muy fuerte desde ese momento y eso se hizo evidente desde ese instante hasta el fin de la guerra.